miércoles, febrero 11, 2009

luna

pequeñita diosa láctea
lazarilla nocturna de los no durmientes
reviérteme al barro donde todo empieza
semilla que se guarda para el día

a veces te observo en las acequias
cada grieta donde pueblan los recuerdos
sus más íntimos antojos

tu piel es la corteza del hogar
naciente herencia del camino medio

cuando miras
te celebro distante del misterio
serenata a la vida con brazos abiertos

3 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias por la emoción de tus palabras y el alma que se roza en cada verso.

Escribes como sientes y sientes como escribes, una asociación bidireccional poco al uso en estos días.

Muchas gracias, de parte de quienes te seguimos casi al minuto.

Bubble.

Yllari Chaska dijo...

Eres de las personas que más me conoce. Muchas gracias por tus palabras y tu presencia que borra la distancia... luzzzz

Suri, l'apprendista dijo...

“Serenata a la vida con los brazos abiertos”, y a la vida con el alma extendida y el corazón dispuesto.

Tu canto es un canto a la vida, un cálido susurro en mitad de la noche, donde la luna recorre su majestuoso trayecto.

Y tu eres el agua calma, en el estanque donde la luna se refleja.

Un gran abrazo, amiga de la noche. Espero que tu voz no se apague nunca.